Ciudad de Washington.- El Banco Mundial advirtió que la escalada del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán podría provocar una desaceleración de la economía mundial hasta niveles no observados desde la pandemia de Covid-19, debido al incremento en los precios de la energía, mayores costos de financiamiento y afectaciones al comercio internacional.
En su más reciente evaluación económica, el organismo señaló que las tensiones en Medio Oriente han generado perturbaciones en los mercados energéticos, particularmente por las afectaciones al tránsito comercial en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
De acuerdo con las proyecciones del Banco Mundial, el precio del crudo Brent podría alcanzar un promedio de 94 dólares por barril durante 2026, lo que representaría un incremento de 36 por ciento respecto a los niveles registrados en 2025. Asimismo, anticipó aumentos en los precios de los fertilizantes, situación que podría repercutir en los costos de producción agrícola y en el precio de los alimentos.
El organismo redujo sus expectativas de crecimiento para dos de cada tres economías y estimó que la expansión económica mundial será de 2.5 por ciento en 2026, con una recuperación moderada a 2.8 por ciento en 2027.
Sin embargo, advirtió que un escenario de mayores interrupciones en el suministro energético, acompañado de tensiones financieras significativas, podría reducir el crecimiento global hasta 1.3 por ciento durante 2026 y elevar la inflación mundial a 4.4 por ciento.
En el caso de las economías en desarrollo, el Banco Mundial prevé que el crecimiento se ubique en 3.6 por ciento este año, el nivel más bajo desde la emergencia sanitaria global, para posteriormente recuperarse a 4.2 por ciento en 2027.
Las economías de la región del Golfo Pérsico serían las más afectadas por el conflicto, ya que su crecimiento económico podría pasar de 3.9 por ciento en 2025 a niveles cercanos a cero durante 2026. No obstante, el organismo considera que la actividad económica podría recuperarse gradualmente entre 2027 y 2028 conforme se restablezca el comercio y comiencen los procesos de reconstrucción.
El Banco Mundial también alertó que, hacia 2028, la mayoría de las economías en desarrollo —con excepción de China e India— habrán acumulado casi una década sin avances significativos en la reducción de la brecha de ingreso per cápita respecto a las economías avanzadas.
A este panorama se suma el incremento del endeudamiento público. El organismo indicó que, desde 2010, la deuda agregada de las economías en desarrollo pasó de representar menos de 40 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) a superar 70 por ciento, lo que incrementa los costos de financiamiento y limita la capacidad de respuesta ante nuevas crisis.
El presidente del Grupo Banco Mundial, Ajay Banga, aseguró que la institución mantiene disponibles mecanismos de financiamiento, garantías y apoyo al sector privado para ayudar a los países a enfrentar las presiones derivadas de la actual coyuntura internacional.
“Estamos proporcionando liquidez donde se necesita ahora y estamos preparados con financiamiento adicional, garantías y soluciones del sector privado si las presiones se intensifican”, señaló el funcionario.







