Washington. La inflación en Estados Unidos se acercó en abril al objetivo de 2 por ciento fijado por la Reserva Federal (Fed), impulsada por una caída en los precios de la energía. No obstante, economistas advierten que las recientes medidas arancelarias impulsadas por el presidente Donald Trump podrían provocar un repunte de los precios en los próximos meses.
De acuerdo con cifras oficiales publicadas este viernes, el Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE), la métrica preferida por la Fed para evaluar la inflación, registró un incremento de 2.1 por ciento anual en abril, frente al 2.3 por ciento en marzo y el 2.6 por ciento de febrero. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, también se moderó al ubicarse en 2.5 por ciento.
El resultado fue mejor al esperado por los analistas, quienes proyectaban una desaceleración más leve, de 2.2 por ciento, según un sondeo de MarketWatch. Esta tendencia refuerza la posibilidad de que la Fed mantenga sin cambios su política monetaria en el corto plazo.
Desde su cuenta en X, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, celebró la cifra señalando que “el presidente Trump está derrotando la crisis inflacionaria de Biden y haciendo que Estados Unidos vuelva a ser asequible”.
No obstante, algunos expertos advierten que la reciente ola arancelaria podría revertir esta moderación. Gregory Daco, economista jefe de EY, consideró que la Fed logró un “aterrizaje suave”, pero anticipó un repunte inflacionario debido a factores externos. “La tormenta arancelaria lanzada por Trump impulsará los precios, una vez que los minoristas agoten sus inventarios previos a los nuevos impuestos”, explicó.
Desde enero, el mandatario republicano ha impuesto nuevos aranceles de hasta 10 por ciento a importaciones de diversos países, afectando especialmente sectores como el automotriz, muebles y electrodomésticos, altamente dependientes del comercio exterior.
En términos mensuales, el PCE mostró un incremento de 0.1 por ciento respecto a marzo, impulsado por un aumento del 0.5 por ciento en el precio de los bienes duraderos, entre ellos los vehículos y artículos para el hogar.
Por otro lado, el ingreso personal creció 0.8 por ciento en abril, pero el gasto de los consumidores solo aumentó 0.2 por ciento, frente al 0.7 por ciento registrado en marzo. Analistas advierten que este bajo dinamismo del consumo podría limitar el crecimiento económico si las familias optan por ahorrar ante la incertidumbre.
Según la encuesta de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, publicada también este viernes, la percepción de los hogares sobre la economía se estabilizó en mayo. Sin embargo, persisten las preocupaciones sobre el futuro económico.







