Washington. Los principales fabricantes de automóviles solicitaron al Congreso de Estados Unidos que bloquee el plan de California para eliminar gradualmente la venta de vehículos de gasolina hacia 2035, una iniciativa que ha sido replicada por otros 11 estados y que podría empezar a afectar las entregas en los próximos meses.
Esta semana, la Cámara de Representantes votará una ley para revocar la exención concedida en diciembre pasado por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) —bajo la administración del expresidente Joe Biden— que permite a California exigir que el 80 por ciento de los autos nuevos vendidos en su territorio sean eléctricos para 2035.
La Alianza para la Innovación Automovilística, que representa a grandes compañías como General Motors, Toyota, Volkswagen y Hyundai, advirtió en una carta publicada este lunes que las reglas podrían obligar a las automotrices a “reducir de manera sustancial el número total de autos a la venta para inflar su proporción de ventas de vehículos eléctricos”.
El plan californiano, impulsado por la Junta de Recursos Atmosféricos de California, ha sido adoptado por estados como Nueva York, Massachusetts y Oregón, conformando en conjunto cerca del 40 por ciento del mercado automotriz estadounidense. Hasta el momento, el gobierno de California no ha emitido comentarios sobre la presión ejercida.
Impacto en precios y opciones de consumidores
El grupo automotriz advirtió que permitir que estas prohibiciones avancen «aumentará los precios de los autos y reducirá las opciones de los consumidores», en un contexto marcado además por los nuevos aranceles del 25 por ciento a vehículos y piezas importadas.
La viabilidad de anular la exención mediante la Ley de Revisión del Congreso (CRA, por sus siglas en inglés) es incierta. En marzo, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno dictaminó que la exención no puede ser revocada bajo esa legislación, aunque en el Senado solo se requeriría una mayoría simple.
Además de esta iniciativa, la Cámara de Representantes planea votar otras medidas para impedir que California imponga nuevas normativas de contaminación, así como regulaciones sobre camiones comerciales de emisiones cero y límites estrictos de óxido de nitrógeno (NOx) para vehículos y motores pesados.
Según las normas californianas, el 35 por ciento de los vehículos ligeros nuevos de 2026 deberán ser de emisiones cero, meta que, de acuerdo con las automotrices, es «imposible de cumplir» bajo las condiciones actuales del mercado. Esta proporción aumentaría a 68 por ciento para 2030.







