Ciudad de México. A partir del próximo 7 de julio, Estados Unidos reabrirá gradualmente sus puertos fronterizos del sur al ingreso de ganado, bisontes y equinos mexicanos, tras el cierre implementado el pasado 11 de mayo debido a la propagación del gusano barrenador, informó la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) precisó que la reapertura comenzará con el puerto de Douglas, Arizona, y se extenderá en las semanas siguientes a otras terminales ubicadas en Nuevo México y Texas, dependiendo de las condiciones sanitarias.
El USDA y el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) destacaron los avances logrados en la vigilancia de la plaga, incluyendo la solución de dificultades para realizar vuelos en territorio mexicano, lo que ha permitido la dispersión semanal de más de 100 millones de moscas estériles, elemento clave para contener al insecto.
Desde el cierre fronterizo, cinco equipos de APHIS han sido desplegados en México para observar de primera mano la respuesta sanitaria. Hasta ahora, no se ha detectado un aumento significativo de casos ni desplazamiento hacia el norte.
“El compromiso de la administración Trump ha sido clave para contener esta plaga y proteger al sector ganadero estadounidense”, señaló Rollins, al confirmar que el monitoreo se mantendrá permanente.
Calendario de reaperturas:
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Douglas, Arizona – 7 de julio
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Columbus, Nuevo México – 14 de julio
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Santa Teresa, Nuevo México – 21 de julio
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Del Río, Texas – 18 de agosto
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Laredo, Texas – 15 de septiembre
El ingreso de ganado vacuno y bisontes estará limitado a animales nacidos y criados en Sonora o Chihuahua, o que cumplan con el protocolo sanitario vigente en esos estados. Para los equinos, se permitirá la importación desde cualquier parte de México, aunque deberán cumplir con una cuarentena de siete días en instalaciones autorizadas, como las del puerto de Santa Teresa.
El USDA indicó que trabaja conjuntamente con las autoridades mexicanas para renovar la planta de producción de moscas estériles en Metapa, con miras a alcanzar la capacidad de 500 millones de ejemplares semanales, clave para restablecer la barrera sanitaria en el Tapón del Darién.
Asimismo, la reapertura en Coahuila y Nuevo León dependerá de la implementación de los mismos protocolos que operan en Sonora y Chihuahua.







