Washington, 31 de marzo de 2025 — El gobierno de Estados Unidos ha ordenado a varias compañías petroleras extranjeras, entre ellas la estadounidense Global Oil Terminals, la francesa Maurel et Prom y la española Repsol, poner fin a sus operaciones en Venezuela antes del 27 de mayo, informaron fuentes citadas por la agencia Bloomberg.
La medida, impulsada por la administración del presidente Donald Trump, forma parte de una serie de acciones destinadas a aumentar la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, y afecta tanto a empresas que operan directamente en Venezuela como a aquellas que mantienen vínculos comerciales con la estatal PDVSA.
Afectaciones a licencias y exenciones
De acuerdo con las fuentes, la decisión incluye la revocación de licencias, exenciones o cartas de conformidad emitidas previamente por el Departamento del Tesoro estadounidense. Estos permisos permitían a ciertas empresas operar en Venezuela sin ser sancionadas, a pesar del régimen de medidas restrictivas impuestas por Washington.
Entre las afectadas destaca Global Oil Terminals, propiedad del empresario y donante republicano Harry Sargeant III, la cual deberá cesar todas sus transacciones con PDVSA antes del 2 de abril y liquidar cualquier pago pendiente por la compra de petróleo destinado a la producción de asfalto, informó también The Wall Street Journal.
La empresa había recibido en mayo pasado una exención de dos años para adquirir y transportar asfalto venezolano a Estados Unidos y países del Caribe.
Chevron también deberá retirarse
La medida se suma a la orden previa del gobierno estadounidense que exige a la petrolera Chevron poner fin a sus operaciones en Venezuela antes del 27 de mayo.
Las acciones forman parte de una estrategia más amplia de la Casa Blanca para endurecer las sanciones económicas contra el régimen de Maduro, tras considerar insuficientes los avances en materia democrática y de derechos humanos en el país sudamericano.







