Ciudad de México. El gobierno federal informó a la Cámara de Diputados que el gasto social registró “un repunte significativo” desde 2019, al pasar de 0.6 a 2.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, cifra superior al promedio de 0.3 por ciento registrado durante las tres décadas previas.
La información forma parte de las respuestas enviadas por el Ejecutivo federal a las preguntas parlamentarias relacionadas con el primer Informe presidencial.
El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Carol Antonio Altamirano, detalló que durante el sexenio pasado se destinaron en conjunto 2.7 billones de pesos a programas sociales.
Además, indicó que para este año los legisladores autorizaron un presupuesto de 900 mil millones de pesos para este rubro y que para 2027 se prevé una asignación superior a un billón de pesos.
En el reporte, el gobierno federal sostuvo que la asignación de recursos a programas sociales responde a “una decisión deliberada de política pública” orientada a fortalecer el ingreso de los hogares y garantizar el ejercicio efectivo de otros derechos.
De acuerdo con el documento, del presupuesto de 850 mil millones de pesos aprobado el año pasado para programas sociales, alrededor de 640 mil millones se concentraron en becas y pensiones, equivalente a casi 75 por ciento del total.
El gobierno argumentó que este enfoque responde a que dichos mecanismos “han demostrado ser la vía más eficaz para reducir desigualdades, proteger a las infancias, sostener los cuidados y mejorar las condiciones de vida de millones de familias”.
Asimismo, señaló que el incremento sostenido del gasto social ha generado mejoras en los ingresos de los hogares, así como reducción de la pobreza y disminución de la desigualdad.
El informe también destaca que desde 2019 la inversión social adquirió un papel central en la agenda nacional, con un crecimiento real promedio de 26 por ciento anual entre 2019 y 2024, nivel que —afirmó— supera lo observado en administraciones anteriores.
Para el cierre de 2025, el gobierno estimó que la inversión social continuó en aumento y que tan solo en ese ejercicio el monto destinado a apoyos a la población registró un crecimiento aproximado de 72 por ciento respecto a los seis años anteriores.
Según el documento, esta tendencia consolida al bienestar como una política de Estado orientada a garantizar derechos, fortalecer la vida comunitaria y hacer “irreversibles las conquistas del pueblo”.
El Ejecutivo federal añadió que el Programa Sectorial de Bienestar 2025-2030 reafirma que “la transformación del país sólo es posible si se coloca al bienestar como eje estructural del desarrollo nacional y no como una política complementaria”.







