Madrid.– Francia, España y Portugal mantienen la alerta por los incendios forestales que afectan distintas regiones del sur de Europa, aunque las autoridades reportan una mejoría en algunos de los principales frentes de fuego y advierten que las próximas horas serán determinantes para evitar nuevos rebrotes.
La situación más preocupante se registra en la provincia francesa de Gironda, donde el incendio ha consumido más de 42 mil hectáreas y provocado la evacuación de alrededor de 220 mil personas. En la zona de Lacanau, las autoridades ordenaron el desalojo de otras cuatro mil personas ante el riesgo de propagación del fuego y la mala calidad del aire.
El gobierno del presidente Emmanuel Macron informó que ha distribuido más de dos millones de mascarillas para prevenir afectaciones respiratorias. Además, preocupa un frente que permanece activo a unos 15 kilómetros de la ciudad de Burdeos.
En Portugal, las autoridades reportaron 39 incendios forestales en los últimos días. De ellos, nueve continúan activos, siete están en fase de resolución y 23 permanecen bajo vigilancia tras ser prácticamente extinguidos.
Uno de los incendios más intensos, ubicado en Braganza y que amenazaba con extenderse hacia la frontera con España, ya fue controlado, aunque se mantiene vigilancia ante el aumento de las temperaturas previsto para los próximos días.
En España, el incendio que afecta la provincia de Ávila continúa activo, pero ha disminuido su intensidad, lo que permitió autorizar el regreso de habitantes a cinco localidades de Castilla y León y a otras diez de la Comunidad de Madrid.
No obstante, el incendio declarado hace tres días en el Valle de Uixó, en la provincia de Castellón, continúa fuera de control. Los servicios de emergencia han desplegado 34 medios aéreos para combatir las llamas, cuyo avance amenaza con alcanzar las localidades de Alcudia de Veo y Tales, donde no se descartan nuevas evacuaciones.







