Ottawa. El gobierno federal de Canadá anunció que dará prioridad al uso de acero y aluminio de producción nacional en proyectos de infraestructura y defensa mientras permanezcan vigentes los aranceles impuestos por Estados Unidos. Así lo informó la ministra de Industria, Mélanie Joly, en respuesta a las medidas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump.
El anuncio fue bien recibido por el Sindicato de Trabajadores del Acero, cuyos afiliados expresaron respaldo a la decisión. No obstante, el director nacional del gremio, Marty Warren, señaló que se mantendrán atentos al cumplimiento de lo prometido por el gobierno federal.
Como parte de su campaña, el Partido Liberal ha promovido el uso de recursos canadienses —incluidos aluminio, acero y productos forestales— en proyectos públicos. La ministra Joly reiteró que el gobierno del primer ministro Mark Carney vigilará la aplicación del arancel de 50 por ciento que Washington ha impuesto al acero y aluminio canadiense.
Tras el anuncio de las medidas comerciales de Trump, los precios de estos metales en Estados Unidos se dispararon. El lunes, la prima del aluminio en el mercado físico estadounidense aumentó 54 por ciento, mientras que el precio del acero laminado en caliente subió 7.4 por ciento. En contraste, las acciones de fabricantes de acero extranjeros experimentaron caídas significativas.
Pese a la volatilidad del mercado, algunos analistas se muestran escépticos sobre la aplicación plena y prolongada de los aranceles. “Creo que el resultado final será mucho menor de lo previsto inicialmente, sobre todo en lo que respecta a su duración”, opinó Chelsea Ye, analista senior de la firma de investigación de metales McCloskey.







