Washington, D.C. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió este sábado contra la cadena minorista Walmart, al exigir que la empresa absorba los costos derivados de los nuevos aranceles impuestos por su administración, en lugar de trasladarlos a los consumidores.
En una publicación en su red social Truth Social, el mandatario republicano criticó al gigante con sede en Bentonville, Arkansas, afirmando que, debido a sus ganancias récord, está en posición de sacrificar parte de sus utilidades por el bien de su política económica.
“Walmart debería dejar de culpar a los aranceles por el aumento de precios. Ganaron miles de millones el año pasado. Entre Walmart y China deberían absorber los aranceles, y no cobrar más a sus valiosos clientes. ¡Estaré observando!”, escribió Trump.
La declaración del presidente ocurre en medio de crecientes críticas de empresarios, economistas y consumidores sobre el impacto inflacionario de las tarifas comerciales. Walmart había advertido el jueves que los aranceles podrían encarecer productos básicos, desde frutas hasta asientos para bebés.
Economistas contradicen la narrativa oficial
Aunque Trump ha insistido en que los aranceles serán pagados por productores extranjeros y absorbidos por grandes empresas, la mayoría de los analistas económicos advierten que estos gravámenes afectan directamente a los consumidores, al aumentar los costos en la cadena de suministro.
El director financiero de Walmart, John David Rainey, anticipó que un asiento infantil fabricado en China, actualmente valuado en 350 dólares, podría aumentar a 450 dólares, un alza del 29%.
“Estamos comprometidos con mantener precios bajos, pero hay un límite a lo que podemos absorber”, dijo Rainey a The Associated Press.
Presión política y repercusiones económicas
Los aranceles también están repercutiendo en la confianza del consumidor. La última encuesta de la Universidad de Michigan reportó que el sentimiento de los hogares cayó a uno de sus niveles más bajos, con 75% de los encuestados mencionando espontáneamente el tema de los aranceles y expresando preocupación por un repunte inflacionario.
A pesar de las advertencias del sector privado, Trump continúa avanzando con su agenda comercial. Ha aplicado aranceles a productos de México, Canadá, China y la Unión Europea, con justificaciones que van desde el déficit comercial hasta temas migratorios y de seguridad nacional.
El gobierno redujo temporalmente un arancel del 145% al 30% sobre importaciones chinas, pero Trump ha mantenido un arancel base del 10% a la mayoría de los países y prometió nuevos acuerdos comerciales en las próximas semanas. Además, planea extender las tarifas a sectores como el automotriz, el farmacéutico y el de materias primas.
La Reserva Federal en alerta
Ante la volatilidad causada por las políticas comerciales, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha optado por mantener las tasas de interés estables, esperando mayor claridad sobre el rumbo económico. Powell ha advertido que los aranceles podrían desacelerar el crecimiento y aumentar la inflación.
No obstante, Trump reiteró este sábado su exigencia a Powell para que reduzca las tasas:
“Demasiado tarde Powell, un hombre legendario por llegar tarde. Probablemente lo arruinará de nuevo”, criticó el presidente.
Las tensiones entre la política comercial de la Casa Blanca, los intereses del sector privado y los riesgos macroeconómicos continúan marcando un entorno de incertidumbre para empresas, inversionistas y consumidores en Estados Unidos.







