Ciudad de México.– En línea con las expectativas del mercado, el Banco de México (Banxico) recortó su tasa de interés de referencia en 50 puntos base, ubicándola en 8.50 por ciento, en lo que representa el tercer ajuste consecutivo en lo que va del año y el séptimo desde que inició su ciclo a la baja. La decisión fue tomada por unanimidad, y responde a la evaluación de que el episodio inflacionario que enfrentó el país ha quedado atrás, aunque persisten riesgos al alza.
El organismo monetario dejó abierta la posibilidad de un nuevo recorte de la misma magnitud en junio, lo que, de concretarse, llevaría la tasa a 8 por ciento, según analistas de Invex. No obstante, advirtieron que el tono cauteloso del banco y las condiciones internacionales, como la postura de la Reserva Federal de Estados Unidos, podrían moderar la velocidad de los ajustes.
Inflación, bajo control, pero aún con riesgos
Aunque Banxico elevó sus proyecciones de inflación para el segundo y tercer trimestres de este año –de 3.5 a 3.9 por ciento y de 3.4 a 3.5 por ciento, respectivamente– el banco central reafirmó su convicción de que el proceso desinflacionario sigue firme y que la inflación convergerá al objetivo de 3 por ciento en el tercer trimestre de 2026.
Entre los riesgos al alza que se mantienen destacan la depreciación del peso, presiones de costos, persistencia de la inflación subyacente, conflictos geopolíticos, políticas comerciales restrictivas y factores climáticos. A pesar de ello, el banco central reconoció una mejora en el balance de riesgos.
Un estímulo en medio del estancamiento
La decisión de Banxico es vista como un estímulo al consumo y la inversión, en un contexto de debilidad económica. “Un panorama de deterioro en la actividad económica parece estar influyendo considerablemente en la decisión del banco central”, afirmó BBVA, al destacar que la medida apunta a mayor flexibilización monetaria para reactivar el crecimiento.
Por su parte, analistas de Monex señalaron que el ajuste era esperado, dado que Banxico no modificó su guía prospectiva y varios integrantes de su junta han advertido una mayor debilidad económica en el horizonte, lo que reduciría las presiones inflacionarias.
¿Hasta dónde llegará la tasa?
El consenso entre analistas apunta a que la tasa cerrará el año en un rango de entre 7.5 y 8 por ciento, dependiendo de la evolución de la inflación y del contexto internacional. Invex proyecta un cierre en 7.5 por ciento, mientras que Banamex va más allá y prevé que la tasa caiga hasta 7 por ciento en 2025, al considerar que la postura monetaria sigue siendo demasiado restrictiva para la situación económica actual.







