Ciudad de México. — En medio de crecientes tensiones comerciales a nivel global, los analistas económicos consultados por Citi México volvieron a reducir su expectativa de crecimiento para la economía nacional en 2025, al pasarla de 0.3 a 0.2 por ciento, reveló este martes la firma financiera a través de su Encuesta de Expectativas quincenal.
Este ajuste representa el quinto recorte consecutivo al pronóstico de crecimiento, desde que en enero se proyectaba un avance de 1 por ciento, aún sin conocer las nuevas medidas comerciales impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su segundo mandato.
El Banco de México mantiene su estimación central en un crecimiento del 0.6 por ciento, mientras que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) es significativamente más optimista, al proyectar una expansión de entre 1.5 y 2.5 por ciento para este año.
Algunas instituciones ya anticipan contracción
Pese a que México ha sido excluido de los llamados “aranceles recíprocos” anunciados por Trump, la incertidumbre derivada de la guerra comercial entre Estados Unidos y China ha provocado revisiones a la baja en varios modelos económicos, e incluso algunas instituciones ya pronostican una contracción del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano.
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UBS prevé la caída más pronunciada, con un descenso del 0.7 por ciento.
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XP Investments, Itau BBA y Scotiabank estiman un retroceso del 0.5 por ciento.
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Santander, Finamex y Valmex pronostican una contracción del 0.3 por ciento.
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Bank of America anticipa una baja del 0.2 por ciento, y CIBanco de 0.1 por ciento.
En contraste, Epicurus Investments se mantiene como la firma más optimista, con una previsión de crecimiento del 0.8 por ciento.
Se anticipan más recortes a la tasa del Banxico
La encuesta también reveló que los especialistas esperan que el Banco de México (Banxico) aplique un nuevo recorte de 50 puntos base a su tasa de interés de referencia en la reunión de mayo, lo que llevaría el indicador de 9 a 8.5 por ciento.
Además, se prevé que la tasa concluya el año en un nivel de 7.75 por ciento, lo cual sería consistente con una política monetaria más laxa en un entorno de menor crecimiento económico.







