Nueva York. — El empresario Elon Musk aseguró este martes que a partir de mayo enfocará más tiempo a las operaciones de Tesla, luego de que la compañía automotriz reportara una caída del 71% en sus ganancias trimestrales, lo que ha incrementado las preocupaciones de inversionistas sobre su liderazgo.
Durante el primer trimestre de 2025, la empresa con sede en Austin, Texas, registró ganancias de 409 millones de dólares (12 centavos por acción), una cifra muy por debajo de las proyecciones de Wall Street. Los ingresos cayeron 9% hasta 19 mil 300 millones de dólares, también por debajo del consenso del mercado.
Tesla en la mira: caída de acciones y tensiones políticas
Las acciones de Tesla han caído más del 40% en lo que va del año, aunque subieron ligeramente tras el cierre bursátil del martes. Las preocupaciones no solo giran en torno a los resultados financieros, sino también al rol de Musk como asesor en el gobierno de Donald Trump, donde encabeza el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), encargado de aplicar despidos en agencias federales.
El involucramiento político de Musk, incluyendo su apoyo a figuras de extrema derecha en Europa, ha generado malestar entre consumidores e inversionistas. Algunos accionistas incluso han sugerido que el CEO debería renunciar a su cargo o abandonar su rol como asesor gubernamental.
Pérdidas, márgenes a la baja y presión competitiva
Tesla reportó una caída en su margen bruto, del 17.4% al 16.3%, en medio de una intensa competencia en el mercado de vehículos eléctricos. Compañías como BYD, en China, y marcas europeas han lanzado productos con tecnología avanzada y precios más accesibles.
Aun así, la empresa logró generar un flujo de caja operativo de 2 mil 200 millones de dólares, en comparación con 242 millones el año anterior.
Según Seth Goldstein, analista de Morningstar, los resultados negativos no sorprendieron dado que las entregas ya venían cayendo. Sin embargo, destacó que Tesla mantiene salud financiera en generación de efectivo, lo que podría darle margen de maniobra.
Perspectivas: robotaxis, modelo económico y presión arancelaria
Entre las iniciativas estratégicas que la compañía planea lanzar este año se encuentran una versión económica del SUV Model Y y un servicio de robotaxi autónomo en Austin, Texas, previsto para junio.
Sin embargo, la compañía también enfrenta nuevas barreras comerciales. Aunque Tesla fabrica la mayoría de sus vehículos en EE.UU., algunos componentes importados serán impactados por los nuevos aranceles impuestos por la administración Trump, lo cual también afectará su negocio de almacenamiento de energía.
En paralelo, China suspendió pedidos del Model S y Model X fabricados fuera del país, como parte de sus represalias comerciales.
Créditos regulatorios salvan el trimestre
A pesar de los resultados adversos, Tesla se benefició de la venta de créditos regulatorios a otras automotrices, ingresando 595 millones de dólares por este concepto, frente a los 442 millones registrados en el mismo periodo del año pasado.
La compañía afirmó que continuará tomando medidas para estabilizar sus negocios a mediano y largo plazo, en medio de un panorama complejo tanto comercial como político.







