Ciudad de México, 10 de abril de 2025.– La gobernadora del Banco de México (BdeM), Victoria Rodríguez Ceja, afirmó que el país ha logrado superar el episodio inflacionario derivado de los choques globales provocados por la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania. Sin embargo, advirtió que aún persisten riesgos económicos y se mantiene la meta de reducir la inflación al 3 por ciento objetivo.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Hacienda del Senado, Rodríguez Ceja destacó que en su lectura más reciente, correspondiente a marzo de 2025, la inflación general se ubicó en 3.8% y la subyacente en 3.64%, cifras por debajo del promedio registrado entre 2003 y 2019.
“Hemos logrado resolver el episodio inflacionario de los choques globales en México, que llevó a la inflación a niveles máximos en más de dos décadas. Aunque aún queda camino por recorrer, el compromiso es llevarla a la meta del 3 por ciento”, afirmó.
La gobernadora explicó que el banco central ha entrado en una nueva fase de “calibración”, donde se ajustan gradualmente las tasas de interés, con el objetivo de alcanzar de forma sostenida la meta inflacionaria.
“Consideramos que esta nueva etapa amerita menores tasas de interés que las aplicadas durante el episodio de alta inflación de los últimos años”, puntualizó Rodríguez Ceja.
No obstante, alertó que el actual entorno económico global, marcado por tensiones comerciales e incertidumbre política, representa riesgos a la baja para la actividad económica nacional. Añadió que los datos preliminares del primer trimestre apuntan a una persistente debilidad en el panorama económico de México, situación que podría prolongarse durante todo 2025.
En este sentido, Rodríguez Ceja reconoció que los recientes cambios en la política económica de Estados Unidos, incluyendo medidas proteccionistas y arancelarias, han generado mayor incertidumbre sobre el rumbo del crecimiento mundial y regional.
A pesar de los desafíos, la titular del BdeM subrayó que México cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos que permiten enfrentar escenarios adversos con mayor resiliencia. Entre ellos, destacó:
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El régimen de tipo de cambio flexible
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La autonomía del Banco de México
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Una política monetaria independiente y de largo plazo
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Un sistema financiero resiliente, capaz de operar sin disrupciones incluso en contextos de volatilidad
Rodríguez Ceja insistió en que estos elementos han diferenciado a México de otras economías emergentes y permitirán sostener un entorno de estabilidad de precios, en línea con el mandato constitucional del banco central.







