La misión Artemis II permitió a sus astronautas contemplar regiones de la Luna nunca antes vistas por seres humanos, al avanzar más de dos tercios de su trayectoria hacia el sobrevuelo del satélite.
La NASA difundió imágenes captadas desde la nave Orión, en las que se aprecia la superficie lunar a distancia, incluida la cuenca oriental, la cual fue observada por primera vez directamente por humanos.
Durante la jornada, la tripulación —integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— reportó un alto nivel de ánimo y compartió detalles de su experiencia a bordo. Wiseman destacó la posibilidad de comunicarse con su familia desde el espacio, mientras que Koch subrayó el valor científico de observar formaciones como la denominada “gran cuenca”.
El sobrevuelo, con duración aproximada de siete horas, permite realizar observaciones detalladas y capturar imágenes de la superficie lunar. Los astronautas se turnan para registrar el recorrido mediante cámaras profesionales y dispositivos móviles, mientras que la nave experimenta un periodo sin comunicación con la Tierra al pasar por la cara oculta del satélite.
La misión enfrentó un problema técnico en el sistema sanitario de la nave debido a congelamiento, el cual fue solucionado por el equipo.
El viaje incluye una aproximación máxima de alrededor de 6 mil 400 kilómetros a la Luna, lo que permite observar la totalidad de su superficie, incluidas regiones cercanas a los polos. Tras completar el sobrevuelo, la cápsula Orión iniciará su regreso a la Tierra, con un amerizaje previsto en el océano Pacífico cerca de San Diego, nueve días después de su lanzamiento.
Este vuelo forma parte del programa Artemis, que busca establecer una presencia sostenida en la Luna y sentar las bases para futuras misiones, incluido un eventual alunizaje programado hacia 2028.






