Un grupo de investigadores ha identificado marcadores proteínicos en muestras de sangre que están estrechamente relacionados con el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, la causa más frecuente de muerte por cáncer en todo el mundo. Con 2,2 millones de casos nuevos al año, la detección precoz sigue siendo la estrategia más eficaz para hacerle frente.
Investigadores del Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer han identificado marcadores proteínicos en muestras de sangre que están asociados con el diagnóstico futuro de cáncer de pulmón, y han desarrollado un algoritmo para predecir futuros casos basándose en estos marcadores. Estos hallazgos se han publicado este jueves en Nature Communications y en el Journal of the National Cancer Institute.
El cáncer de pulmón es la causa más frecuente de muerte por cáncer en todo el mundo. A pesar de los avances en el tratamiento, la estrategia más prometedora para mejorar la supervivencia a largo plazo es avanzar en la detección precoz.
Identificar a los que pueden beneficiarse del cribado
Para poder diagnosticar la enfermedad en estadios tempranos, es necesario realizar un cribado mediante tomografía computarizada de baja dosis. Se trata de un procedimiento en el que se obtienen imágenes de zonas internas del cuerpo mediante el uso de un aparato de rayos X que emite una dosis baja de radiación.
Con las imágenes es posible diagnosticar la enfermedad para poder ofrecer un tratamiento. Sin embargo, se necesitan formas más eficaces para identificar a las personas con más probabilidades de beneficiarse del cribado.
«Los biomarcadores sanguíneos tienen un gran potencial para identificar mejor a las personas que desarrollarán cáncer de pulmón en el futuro, lo que permitiría orientar el cribado hacia ellas», afirma Hilary Robbins, científica del Departamento de Epidemiología Genómica del Centro y codirectora de los estudios.





