Ciudad de México. La divisa mexicana extendió este martes sus pérdidas frente al dólar al registrar una depreciación de 0.12 por ciento, para cotizar en alrededor de 17.2820 pesos por dólar.
El peso cayó por segunda jornada consecutiva en un contexto de aversión al riesgo, tras los bloqueos y episodios de violencia registrados desde el fin de semana en el país. De acuerdo con el área de análisis de Banco Base, la persistencia de estos eventos, sin señales claras de solución en el corto plazo, genera incertidumbre sobre la actividad económica, lo que tiende a propiciar una mayor salida de capitales de activos denominados en moneda local y presiona al alza el tipo de cambio.
El movimiento ocurre en medio del fortalecimiento del dólar. El índice U.S. Dollar Index (DXY), que mide el desempeño de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas, avanzó 0.24 por ciento, a 97.875 unidades.
En los mercados internacionales, el euro volvió a ubicarse por debajo de 1.18 dólares, al cotizar en 1.1772, mientras que la libra esterlina descendió hasta mínimos intradía inferiores a 1.3486 dólares. La rentabilidad del bono estadounidense a 10 años se ubicó en 4.045 por ciento, en un entorno de incertidumbre arancelaria.
En Wall Street, los futuros del Nasdaq Composite, del S&P 500 y del Dow Jones Industrial Average anticiparon un rebote moderado tras las pérdidas de la sesión previa, en un contexto marcado por la disrupción tecnológica vinculada a la inteligencia artificial y la incertidumbre comercial y geopolítica. El mercado accionario mexicano, afectado la víspera por factores locales e internacionales, prevé un arranque limitado.
En materias primas, el crudo Brent crude avanzó 0.63 por ciento, a 71.56 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió 0.66 por ciento, a 66.74 dólares. El oro retrocedió 1.60 por ciento, a 5 mil 142 dólares la onza, y la plata descendió a 86 dólares la onza.
En el mercado de criptomonedas, el Bitcoin amplió sus caídas hasta los 62 mil dólares, ubicándose cerca de sus mínimos recientes en espera de nuevos catalizadores a corto plazo.







